Desde hace unos años, se celebran abundantes ferias, encuentros, “trobadas”… en diferentes lugares de la geografía española, con el propósito de que las personas que acudan a estos eventos puedan, no sólo admirar las colecciones que algunos tienen de determinadas cosas, sino con el propósito de que puedan comprar soportes o piezas de colección y puedan cambiar aquellos elementos repetidos por otros que no posean. Es también una forma de viajar, de encontrarse, de aprender, de interrelacionarse…
En mi caso concreto, desde niño, guardaba ya algunas cosas: paquetes de tabaco vacíos, cajas de cerillas, chapas de bebidas, sellos usados, cromos que salían en las tabletas de chocolate o en chicles, etc… Algunas de esas incipientes colecciones desaparecieron con el tiempo, tras unas obras realizadas en la casa familiar o acabaron en manos de otras personas con otros propósitos, en un momento de “guardia baja” (y bien que lo he lamentado, en algún caso). Desde que me dediqué a la enseñanza, he seguido guardando todavía más cosas porque siempre me pareció que podía sacarles algún partido pedagógico: fósiles, periódicos, materiales con líquenes, artículos de prensa, viñetas humorísticas, fotografías de calendarios grandes, libros de juegos tradicionales…, junto a otros elementos más normales para un coleccionista y de los que ya hablaremos. Una de las colecciones (variada y dedicada a elementos de la naturaleza), la convertí ya hace años en modesto “Museo escolar”.
Actualmente, en la revista El Gurrión hay una sección fija que se titula “Y tú…, ¿qué coleccionas?”, en la que una persona muestra y habla de su colección. En la dirección: http://www.elgurrion.es puede el lector consultar los últimos números de la revista y acceder a esas páginas, si tiene curiosidad. Y, en Labuerda, en agosto de 2009 celebramos la I Muestra de Coleccionismo de Labuerda y tenemos prevista celebrar una segunda jornada en este 2010. La Red es hoy día un lugar lleno de webs en las que los coleccionistas muestran las piezas de sus colecciones e, incluso, en algunos casos, ofrecen las que tienen repetidas para poder intercambiarlas. Lo demás corre de tu cuenta. Escribe en un buscador una palabra y verás aparecer ante tus ojos miles de páginas que te ofrecen multitud de piezas para la contemplación, el aprendizaje o la nostalgia.
Bueno, y en el cole, ¿qué? Pues a eso iba. En un momento determinado comenté con los chavales que podríamos ir colocando en nuestro expositor acristalado (una pequeña joya que tenemos en el pasillo, al lado de la puerta de entrada del aula) diferentes elementos de distintas colecciones, para ofrecerlas a las miradas de quienes pasan por ese pasillo (todos los grupos que van a la sala de informática o a la de música); es decir, las colocamos para que fueran vistas por la mayor parte de las personas del colegio. El expositor está colocado perpendicularmente a las paredes del pasillo y tiene dos caras de un metro cuadrado de superficie, donde caben suficientes muestras para dar idea del atractivo que puede tener coleccionar determinados elementos. Desde entonces, siempre hay dos colecciones distintas (una por cada cara) que se van cambiando cada dos o tres semanas, de manera alternativa. Hasta el momento, hemos expuesto fotografías de aulas escolares de diferentes partes del mundo recogidas en periódicos y revistas, hojas de árboles plastificadas, etiquetas de prendas de vestir, chapas de bebidas, llaveros, posavasos, sobres de azúcar, marcapáginas, marcapáginas troquelados, pegatinas, postales, pins, sellos, etiquetas de frutas, viñetas humorísticas, periódicos de distintos países, calendarios de bolsillo, banderines, etiquetas de productos alimenticios… (Por citar aquellos elementos que pueden colocarse fácilmente en el espacio de exposición de que disponemos).
El coleccionismo, creo yo, puede despertar hábitos de aprecio y de orden por las cosas en quien lo practica; en nuestro caso, ofrece la posibilidad de realizar exposiciones colectivas y, de algún modo, cooperativas; puede ser un estímulo para relacionarse, negociar, intercambiar y también una manera de estimular las ganas de conocer y, por tanto, de realizar búsquedas en libros, en páginas web… En algunos casos, los objetos recogidos y guardados nos han permitido jugar con expresiones en inglés o diseñar nuevos materiales para nuestro uso, leer la procedencia geográfica, escribir algún texto con aquella motivación, comentar eslóganes incorporados…
Aunque algunos objetos no tengan aparente valor material, cuando ves reunidos algunos cientos o miles de ellos, adecuadamente clasificados, sientes que estás ante un patrimonio construido con esfuerzo y dedicación, no exento de belleza y, tal vez, irrepetible. Por todo ello, me pareció hace tiempo y me sigue pareciendo interesante animar a chicos y chicas a que se aficionen a guardar, a coleccionar algún elemento que les llame la atención. Por eso, desde hace muchos años regalo periódicamente, a mis chicos y chicas, marcapáginas: principalmente para recordarles el nexo que tienen con los libros y la lectura, pero también para que inicien una colección, sepan organizarlos y guardarlos convenientemente.
Y como la cosa iba de enlaces, además de los ya citados en el texto, ahí van algunos más:
La página llamada “El desván de Rafael Castillejo”, subtitulada “Museo digital de recuerdos compartidos” nos permite acceder a una amplia lista de productos, inencontrables hoy día, que nos hablan de un tiempo, unas costumbres y una estética determinada: álbumes de cromos, libros escolares, productos de afeitar, carteles publicitarios, radios, paquetes de tabaco, tebeos, recortables de muñecas, fotografías, música y discos, cajas de cerillas…
Todo ello puedes volver a verlo, entrando ene este enlace:
http://www.rafaelcastillejo.com/ind…
La autora de esta página, propone una colección diferente para cada día del año. Un enlace curioso para ver propuestas, muchas de ellas, sorprendentes:
http://collectionaday2010.blogspot.com/
Si quieres ver una página curiosa, que pasa revista a muchos coleccionistas, aquí tienes esta dirección:
http://www.procoleccionismo.blogspo…
Si lo que quieres encontrar es algo relacionado con la vida escolar del pasado, lo mejor es visitar el Museo Pedagógico de Aragón, sito en Huesca. Y, a través de su página web, ponerte en contacto con la gente que lo anima y divulga sus contenidos:
http://www.museopedagogicodearagon.com/
Y, aunque lo que sigue se aleja un poco de las páginas anteriores, no es menos cierto que un documento de más de 50 fotografías sobre animales, es un pequeña colección de fotos de fauna, claro. Además, si vuelves a la página de slideshare.net podrás acceder a otras muchas colecciones de fotos (la mayoría actuales y de calidad).
http://www.slideshare.net/Nubiagrou…
Para terminar, recordarte que en Monzón, el primer fin de semana de septiembre, todos los años se celebra una feria llamada REPLEGA, en la que se dan cita miles de coleccionistas y curiosos y que es un motivo excelente para darse una vuelta por esa ciudad del Cinca. Este año, la feria se celebrará en su VII edición, los días 4 y 5 de septiembre:
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No es propiamente una colección, pero también podemos leerlo como una colección limitada de fotografías muy expresivas, en las que la pelota, el balón, se muestran muy alejados del polémico "jabulani":








