De manera discreta, pero constante, seguimos manteniendo un puente comunicativo entre el alumnado de nuestro centro y el del colegio Doris María Morales Tijerino, con quien tenemos un pequeño compromiso de hermanamiento. Dos o tres veces por curso escolar salen paquetes hacia Managua y llegan paquetes de Managua. Recibimos cartas que nos escriben niños y niñas de sexto grado del citado centro escolar, animados por sus maestras, en las que cuentan sus vivencias, sus experiencias escolares, celebración de fiestas, excursiones, etc. Se puede ver una muestra de dichas cartas, por ejemplo, en este enlace:
http://gurrion.blogia.com/2010/1108…
Por nuestra parte, introducimos en el sobre (además de las cartas) trabajos escolares que hayamos hecho con anterioridad, como libritos diversos o dibujos sorprendentes partiendo de una fotografía personal; todo lo que hacemos desde la Biblioteca escolar; ejemplares de Bibliotelandia y de Mírame y otras publicaciones. En ocasiones, hemos añadido diversas páginas con contenido deportivo recogidas de varios diarios. Eso hicimos el año en el que España ganó la última Eurocopa o el año en el que el Barça ganó todos los torneos en los que participó, ya que hay muchos chicos y chicas de aquel país que confiesan ser culés… (también hay alguno del Madrid, no lo vamos a negar).
En unos tiempos en los que ha disminuido el intercambio de cartas manuscritas, sustituidas por “nada” o por otro tipo de comunicación más rápido, breve y, en ocasiones, cargada de “dificultades ortográficas” para ser leída, me parece interesante este pequeño reto y esfuerzo de la escritura personal y manual. La correspondencia vista y vivida así ofrece la posibilidad de reposar algo más lo que queremos decir; pensar el sentido de nuestros mensajes y generar un original documento que será único y, probablemente, irrepetible… Podemos colorearlo y personalizarlo a nuestro gusto y pensar en las manos que lo abrirán y en los ojos que mirarán nuestra letra, que tratarán de interiorizar el significado de las palabras y de las frases que hemos escrito sobre el folio en blanco…
La correspondencia escolar es una manera de relacionarnos, de compartir afectos y pequeñas experiencias; de decirle al otro que sabemos de su existencia y que nos importa… Por eso, no hemos dejado de practicarla desde hace mucho tiempo y seguiremos en ello, para ensanchar un poco los horizontes… Cada poco tiempo, lanzamos un cargamento de “botellas con mensaje”, en forma de cartas. Con ellas esperamos sorprender cuando las lean y que nos sorprendan cuando recibamos respuesta. Este breve artículo sólo quiere dejar testimonio de la actividad y, en todo caso, animar a practicar el noble arte de escribir cartas. En Managua contamos con la complicidad de Enma Reyes, de Karen Alvarado o de Silvia García… Igual que en otro tiempo, contamos con la de Carmen Valle o Danelia Talavera. Unas y otros vamos poniendo de nuestra parte para mantener encendida la llama del intercambio de noticias y de afectos.














