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Educación y Biblioteca dice adiós

Martes 28 de junio de 2011, por Mariano Coronas Cabrero

1. Francisco Javier Bernal fundó en 1986 la Asociación Educación y Biblioteca pero no fue hasta comienzos de 1989 cuando, con sede en la calle López de Hoyos de Madrid, inició realmente su actividad. Ese año, en el mes de junio apareció el número 1 de la revista “EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA” que, 22 años después, ha muerto ahogada por esta crisis criminal que ataca con especial saña las iniciativas culturales que funcionaban en este país. Iniciativas que arrastraban desde hace tiempo dificultades, porque en muchos casos dependían de pocos ingresos y mucha colaboración altruista y porque vivimos en un territorio en el que la cultura siempre se mira con recelo y desconfianza.

2. Hay una edición digital en CD-ROM, en la que se pueden consultar y leer las revistas desde el número 1 (junio de 1989) hasta el 141 (junio de 2004): los primeros 15 años de edición de la misma. Esta publicación digital es obra de la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de la Asociación Cultural Educación y Bibliotecas y constituye un documento de muchísimo interés para ir viendo la evolución y los avances en la implantación y desarrollo de las bibliotecas públicas y escolares (al margen de otros muchos asuntos que las revistas han ido reflejando), pero que habría que completar hasta el actual y último número 183 para poder consultar la evolución y los avances en los últimos 22 años.

3. Ya en el número 1 y bajo el titular-editorial: “Incomprensible marginación educativa de la biblioteca”, escribe su director Paco Bernal: “La biblioteca, que es el sistema institucionalizado de acceso a la lectura y al conocimiento, está marginada de hecho y de derecho en la educación española. Por eso, entre otras muchas razones, en España van de la mano el desolador panorama lector y el alto fracaso escolar”.

No está mal para empezar… En ese mismo número podemos leer algunos titulares curioso: “De los 30.000 centros educativos que hay en España, no llega al 5% el número de centros que cuentan con biblioteca” (según datos del Instituto Nacional de Estadística). O bien: “La primera regulación de la biblioteca escolar se dictó en tiempos de la República (todo centro escolar de carácter público debía disponer de su correspondiente biblioteca)”.

4. La revista fue pasando por distintas etapas, dirigida por diferentes personas, publicándose con periodicidades variadas (de mensual, menos en el mes de agosto, pasó a bimensual) y se fue reorganizando cada cierto tiempo, tanto la maquetación como los contenidos… Francisco J. Bernal, fundador y primer director, Ramón Salaberría, Benjamín Cabaleiro, Javier Pérez Iglesias, Mª Antonia Ontoria y Marta Martínez, han ido asumiendo la responsabilidad de dirigir la publicación, a lo largo de los años; manteniendo una línea coherente y comprometida y ofreciendo cada uno, cada una, las peculiaridades propias de su personalidad. Francisco Solano y Gustavo Puerta han tenido también, en distintas etapas, mucha presencia en las páginas de la revista.

5. En el capítulo personal, como Coordinador del Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil del CEIP Miguel Servet de Fraga (que curiosamente comenzó su andadura el mismo año en el que nació Educación y Biblioteca), debo agradecer el tratamiento y la consideración que los responsables de Educación y Biblioteca han tenido con nuestros materiales y actividades, acogiendo los artículos-memoria enviados o reseñando lo que íbamos haciendo. Algunas de las colaboraciones que enviamos aparecieron anunciadas ya en la portada de la revista, como puede verse en las ilustraciones de este texto. Algunos de los artículos que acogieron sus páginas llevaban estos títulos: “La maleta familiar, o cómo provocar situaciones de lectura en casa desde la Biblioteca Escolar” (nº 116, octubre de 2000, pp. 31-36); “Un océano de palabras en un mar de libros” (nº 136, julio/agosto de 2003, pp. 22-27); “Vivir, sentir y convivir” (nº 160, julio/agosto de 2007, pp. 54-56); “Los libros no se comen, pero alimentan” (nº 170, marzo/abril de 2009, pp. 52-56)… En el número 50 de Bibliotelandia (junio de 2004) quedaron escritas las palabras de apoyo de Marta Martínez, como responsable de la revista, junto con las de otras nueve personas que representaban a las publicaciones más notables del panorama bibliotecario escolar.

Además, en los últimos años, Marta (la última directora) solía enviarme la invitación para leer y reseñar algunos de los libros que le llegaban a la redacción. No me ponía ningún plazo, por lo que el trabajo resultaba mucho menos complicado, ya que lo hacía cuando podía y la reseña que enviaba se publicaba normalmente en el número siguiente de la revista. Por tanto, relaciones frecuentes y fluidas, colaboración y ayuda que justifican el punto 6 que viene a continuación…

6. Siento, por tanto, su desaparición como si fuera (y lo era) algo mío, al menos emocionalmente y siento esa rabia por ver desaparecer lo que es bueno y necesario. Aunque la situación bibliotecaria actual no sea comparable con la que había cuando comenzó a publicarse la revista (se ha avanzado mucho, evidentemente), una publicación como Educación y Biblioteca sigue siendo necesaria, como centro de recursos, foro de reflexión, panel de experiencias, espacio de información… Duele que en un país como éste, nos deshagamos con tan poca consideración, sin piedad y muchas veces en silencio, de algunos bienes culturales que elevarían nuestro nivel y nos acercarían a otros países europeos que nos llevan tradicional ventaja. Pero, por lo visto, estos tiempos de crisis justifican todas las maldades y se llevan por delante hasta aquello de lo que nadie aconsejaría desprenderse. Estamos acumulando demasiadas pérdidas que nos empobrecen.

7. Para finalizar esta entrada sobre la revista, quiero publicar el editorial del último número, en el que su directora Marta Martínez, recuerda la razón de la “sinrazón” que les ha llevado a echar el cierre y dedica un recuerdo a las personas que le han ayudado en los años en los que ha estado al frente de la revista. Nadie mejor que ella para despedir este pequeño homenaje a quienes creyeron que Educación y Biblioteca era necesaria y aportaron su visión, su ilusión, su experiencia y su trabajo para hacerla posible durante 22 años.

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EDITORIAL – Número 183 y último de la revista EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA

Queridos lectores:

Después de 183 números y con más de 23 años de trayectoria en el mundo bibliotecario, EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA deja de publicarse.

No hay un sinfín de razones, hay una sinrazón: en el contexto de la crisis económica, nuestro proyecto, mantenido con tesón desde 1989, actualmente es insostenible.

No pensamos como Miguel Hernández en El rayo que no cesa “¡cuánto penar para morirse uno!” pero sí nos queda cierto regusto agrio al tener que decir adiós cuando las fuerzas del equipo no fallan, tenemos contenidos preparados hasta febrero de 2012 y los lectores siguen ahí… Sin embargo, todo lo bueno se acaba y nosotros hemos estado dónde y cómo queríamos estar hasta el final. Javier Pérez Iglesias (ex director de la revista y fiel colaborador) escribió en el editorial del número 100: “Somos la historia de muchos viajes, de encuentros aparentemente fortuitos, de afinidades electivas, de amistades, de sueños, de salir a la calle, de lecturas, de estudio, de trabajo y de esfuerzos en común”. Quien haya estado vinculado a EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA sabe bien que esos viajes han sido siempre difíciles y climatológicamente inestables, pero también nos han proporcionado una profunda satisfacción.

Hemos conocido a bibliotecarios y bibliotecarias que viven su profesión como una oportunidad de acercar los recursos públicos a los ciudadanos; a profesores conscientes –como afirmaba Francisco J. Bernal en el número 1– de que “la biblioteca es la base instrumental de la mejor educación”; a escritores, artistas, filósofos, políticos…que han valorado el esfuerzo de las bibliotecas destinado a prestar y apoyar programas, iniciativas y actividades de alfabetización, atendiendo las necesidades de todos los sectores de la sociedad y en especial de los más desfavorecidos, con el fin de posibilitar el desarrollo creativo.

Aunque sea inmodesto decirlo, no queremos dejar de señalar que la tenacidad y paciencia de los miembros de la revista, demostradas durante tan larga travesía, se mantienen, todavía hoy, con ferviente convicción. Es el barco el que se queda varado, sin combustible y sin viento favorable. Como directora de EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA tengo mucho que agradecer y éste es el lugar más apropiado para hacerlo.

Quiero dar las gracias a Juana Abellán, presidenta de ACEBI y gerente de Tilde, por haber creído en el proyecto que con tanta ilusión iniciara su marido, Francisco J. Bernal, y por haberme animado, en 2003, en una coyuntura complicada, a encargarme “en soledad” de dirigir la revista.

A Ana Castillo, del Departamento de Suscripciones y Administración, por enseñarme con qué ojos mirar para no cometer el error de bajarme del barco antes de tiempo. Por convertirse en una gran amiga y por otras cosas que ella sabe…

A Ramón Salaberria, ex director de la revista y colaborador habitual, por apoyarme siempre, por su amistad, por darme tan grandes ideas, por su convencimiento de que, nos cuenten lo que nos cuenten, otra biblioteconomía es posible.

A Francisco Solano, por “leerme de pe a pa” y corregirme con elegancia y estilo.

A Gustavo Puerta, coordinador de LIJ, por enseñarme a valorar textos, ilustraciones, autores, editoriales, historias, formatos… que de otra forma yo no habría sabido entresacar de la marabunta y hoy no serían los protagonistas de muchos de los momentos de disfrute que paso junto a mi hijo de cinco años. Y por ser el artífice de maravillosos dossieres, como el que dedicamos en este número a Miguel Calatayud.

A Ana Párraga, secretaria de redacción, por estar aquí desde el comienzo de la travesía y haber sabido adaptarse a los distintos capitanes.

A Esther, Rufino y Modesto de fotomecánica, por confiar en el barco y en su tripulación, también ellos trabajando en cubierta y sufriendo las mismas tormentas.

A las editoriales, a los anunciantes, a los portadistas, a los traductores, a todos los que, en algún momento, han subido a proa y nos han ayudado a navegar.

A todos los colaboradores, la mayoría amigos de travesía. A Javier Pérez Iglesias, Ana Garralón, Mª Antonia Ontoria, Lourdes Rodríguez, José Antonio Merlo, Blanca Calvo, Pedro López, José Antonio Gómez, María Jesús del Olmo, Mariano Coronas, Margarita Pérez Pulido, Cristina Ameijeiras, Luisa Mora, Inma Vellosillo, Ester Omella, María Isabel Riaza, Eusebio Gómez, Felicidad Campal y a todos los que quedan en el tintero…

Y a vosotros, los lectores. A los que ya nos habéis hecho saber que con nuestra marcha os dejamos un poco huérfanos. A todos lo que nos habéis propuesto ideas, proyectos, soluciones. A los que nos habéis acompañado constantemente. A vosotros, por estar ahí, por esperarnos y leernos con rigor y corazón. Mil gracias. Hasta siempre.

Marta Martínez Valencia - Directora de EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA

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Acto de reconocimiento y homenaje:

- http://www.elprofesionaldelainforma…

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